Cada día que pasa el dique Frontal Termas de Río Hondo nos brinda grandes satisfacciones, sobre todo cuando recordamos la gran escasez de pique que hubo años atrás.
La semana pasada el pique estuvo pobre y los señuelos de los pescadores, se cansaron de ser arrastrados por las canchas de trolling mas transitadas por estos tiempos, (murallón-Río hondito; Río hondito-murallón; Río hondito -toro mocho, toro mocho – el Chañaral etc.….)
A medida que se acercaba este fin de semana las noticias iban alegrando el panorama –Que el guía “Rubén” saco uno de 15, que Jaime uno de 19, que Julio Ale otro, que no pasa nada etc… En fin….el domingo fuimos a buscar nuestra propia experiencia, ya que veníamos de competir en la fiesta del dorado en el “Paso” con una gran desilusión que trajimos al ver tan poco pique y un tamaño que dejaba mucho que desear.
Ya en lacustre armamos los equipos para trólling, pusimos dos señuelos clásicos (mojarra Alfers cardenal y Alfers Banana Verde grande) y recibimos los primeros consejos del guía Jaime y el “Varita del agua “Bruno Díambra, que nos mandaron por una cancha que nadie transitaba, pero una pasadita no vino mal como para calentar el motor un poco. En la zona del árbol grande nos sorprendimos al ver algunos sábalos muertos, y no por contaminación sino por un terrible bocado de dorado que había consumido mas del 40% de su cuerpo, eso nos dio la pauta que el pez estaba comiendo, pese a los consejos decidimos acercarnos al grueso de lanchas que estaban entre Río hondito y el murallón, mas tirando hacia este ultimo, una vez allí una de nuestras cañas se acostó en la lancha sacando tanza a lo bestia, casi impidiendo sacarla del pozacaña , en lo que logro sacarla, se engancha otro dorado en la otra caña ,y logra cortarme el nylon del pique grande. El chico liberó al grande, devolvimos el dorado que llegaba a los 66 cm y remplazamos en cardenal perdido por una mojarra grande celeste. Durante la segunda pasada los señuelos chocaban la gran cantidad de sábalos y por ahí los lastimaba, y la primera bomba no tardó el llegar, se comió el artificial celeste y se pegó al suelo como sopapa, no saltó, lo que hacia imaginar que era grande, y no fallamos en la creencia salió como un submarino y superaba ampliamente los doce kilos una bestia hermosa.
La tarde nos regaló otros piques del mismo tamaño y no pudimos evitar de pensar que estamos pescando en el mejor pesquero que hay en el país en este momento, mas por las noticias brindadas por los colegas de esta actividad.
El “bichero” un elemento poco vistoso.
Este gancho que utilizan la mayoría de las embarcaciones de las Termas le quita toda la elegancia a esta actividad, groseros pinchazos a los peces, fotos con sangre etc… Es hora de aprender a levantar los dorados de otra manera, ya sea con lazo o simplemente darse el gusto de levantarlo con la mano.
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