
Realizamos un relevamiento en el Río Dulce a pocos kilómetros de Termas de Río Hondo, en el lugar conocido como “la bajada del carancho” .
En esta oportunidad me acompañó Jorge Murillo y Federico Juárez y nuestro guía fue “Lito Guaráz “
A las siete y media de la mañana nos esperaba el guía en la estación de servicio Esso que está sobre la ruta 9. Luego de desayunar fuimos en busca de la carnada que consistía en cangrejo y filete de sábalo. Terminado esto emprendimos viaje Rio abajo.
El día estaba espectacular y partimos hacia nuestro lugar de pesca. Al llegar ahí bajamos la lancha y nos ubicamos al medio del Río, en la parte más onda y “Lito” comenzó a armar los equipos que íbamos a utilizar, estos consistían en una línea cortita y un chicote largo hasta el anzuelo (entre ochenta y un metro); las plomada de treinta gramos para arriba. Este equipo permite aguantar mucho tiempo pescando sin que los yuyos y algas tapen la carnada ya que estos se acumulan en el plomo.
En la zona se movían mucho las bogas pero se negaban a picar, por lo que el guía atenuaba a cambiar seguido de carnada. Recién al mediodía tuvimos los primeros piques, que por cierto fueron bastante fuertes, lo que hablaba de ejemplares grandes.
A hs 13 salimos a una isla a compartir un asado y escaparle un poco al calor agobiante de la zona. Mientras “Lito” encendía el fuego, nosotros descorchábamos un rico malbéc de la zona de San Rafael,
Las anécdotas del guía se ganaron la atención de nosotros por su espectacularidad y riqueza histórica, pero fue la excusa perfecta para no salir de esa sombra.
La sobremesa duró hasta las cuatro y a “Lito” le pareció prudente entrar a pescar de nuevo, y así fue que ingresamos esperando tener mejor suerte que por la mañana, regresamos al mismo lugar, y en pocos minutos Jorge había clavado una boga muy linda que, en un principio ofreció mucha resistencia y finalmente la subió a la lancha. Pesaba más de tres kilos y nos levantó mucho el ánimo, sabiendo que eran recién las cinco de la tarde.
La emoción del pique volvió recién después de una hora y media, por lo que nosotros ya pedíamos explicaciones a tan pocas capturas, y es ahí cuando uno se acuerda de la luna llena y todos sus mitos, pero nos son tan mitos , nuestro guía nos comento que la boga come muchas conchillas las noches de luna llena, lo que comprobó luego de limpiar una de ellas.
Terminamos una muy linda jornada , y pese al poco pique, el tamaño de los peces nos invitan a volver; seguramente muy pronto.
Contenido Ralacionado
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Hola Ruben: como estas? te comento que llegue el domingo de mis vacaciones y lo primero que hice fué poner el canal 16ccc esperando el programa, y te comento que me pareció el mejor de todos los que vas haciendo (los otros son muy buenos), pero este me pareció completisimo dado que mostrabas el tipo de linea y carnada que usaban (que no conocía por cierto) la musica también esta buena”. Estuve en Miramar, hermoso lugar, muy familiar. Te cuento que lleve mi cañita de lanzar que hace algunos años adquiri en la costa y siempre que puedo ir la llevo conmigo, la pesca estaba pobre y como buen poco pescador y poco conocedor del lugar me deje unos cuantos metros de linea en el muelle, por supuesto que no me di por vencido luego de unos 3mil $ en plomada jajajaj pude tener exito, te aclaro que lo que me paso a mí le pasó a varios, así que como dicen “mal de muchos, consuelo de tontos jaja” espero algun dia poder subirla a las pagina de “Vamos de pesca” o por lo menos no descubrí como hacerlo hoy, ah y por ultimo deberias mostrar como se comen esos maravillosos ejemplares que sacan o una recetita por lo menos. Un abrazo y seguí asi que sos un orgullo en el norte pa`los que nos gusta la pesca